Dentro del paquete de artículos, fotos e historias de los españoles en Nueva York, los artículos que más me gustaron fueron los de Trini Reyes y Ramón Castroviejo. Anteriormente, yo no conocía las historias de estos individuos—ahora me alegro saber más sobre sus vidas e influencias en este país.
Empezando con Trini, me encantó aprender sobre una mujer tan emblemática de la conjugación de la mujer española con la mujer de Nueva York. Trini fue una gran bailarina de flamenco, y “su personalidad, su técnica, su interpretación, su fresca belleza son factores para que muchos criollos la considerasen como la legítima heredera de ese demonio del tablado que se llama Carmen Amaya.” Carmen Amaya fue una bailarina muy famosa de flamenco de Barcelona, y esta frase diciendo que Trini fue su “heredera” me mostró que debió haber sido una bailarina increíble. Pero Trini vivió en Brooklyn y adoraba a los Yankees—fue una neoyorkina típica y una española bella—balanceó las dos culturas perfectamente, comprobando que sí es posible adaptarse a la vida estadounidense y a la vez mantener las culturas de sus patrimonios.
Ramón Castroviejo también fue un español muy importante en Nueva York, y en realidad, en todo el mundo. Él fue el promotor y el pionero en el trasplante de córnea, y es debido a sus investigaciones y trabajos en el mundo médico que miles de personas ciegas han podido recobrar la vista. Por sus esfuerzos, existen los “bancos de ojos” y las donaciones de los tejidos cornéales. Fue un gran hombre, y su historia me conmovió muchísimo.
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